Posted on Noviembre 16, 2014 in Consumo Responsable, Decrecimiento, General, Ideas, Tiempo by alevadoNo Comments »

El pr√≥ximo jueves 27 de noviembre DecreceMadrid participar√° en el XV ciclo de cine foro de Economistas Sin Fronteras, con nuestra presencia junto con la gente de Ecologistas en Acci√≥n y Carro de Combate en la proyecci√≥n y posterior debate de la pel√≠cula “My Stuff: lo imprescindible para vivir”

(Impresi363n de fax de p341gina completa)

Esta pel√≠cula nos cuenta el experimento que emprendi√≥ Petri Luukkainen, su director y actor protagonista, para¬†descubrir qu√© era, en medio de su bienestar, lo que faltaba en su vida. Para ello se¬†deshizo de todas sus posesiones,¬†excepto de su casa, las guard√≥ en un almac√©n y ¬†comenz√≥ la grabaci√≥n. Se impuso tres reglas: durante un a√Īo todas sus cosas materiales estar√≠an en un almac√©n, s√≥lo podr√≠a recuperar una cada d√≠a y estar√≠a prohibido comprar nada nuevo.

Tras la visualizaci√≥n de la pel√≠cula participaremos en el que seguro ser√° un interesante debate sobre el consumo en nuestra sociedad. Os esperamos el jueves 27 a las 20:00 en los cines Golem (Plaza Martin de los Heros 14, metro Plaza Espa√Īa), la entrada es gratuita.

Es sencillo… La din√°mica de acumulaci√≥n de capital hace que, cuando hay crecimiento econ√≥mico, la principal v√≠ctima de esta din√°mica sea el medio ambiente del cual dependemos. Sin embargo, si no hay crecimiento econ√≥mico, la din√°mica de acumulaci√≥n de capital sigue su curso, y se alimenta de la sangre de las personas. Por poner, que durante esta crisis econ√≥mica (√©poca sin crecimiento) el n√ļmero de ricos y pobres ha aumentado de forma alarmante.

 

Por ello, no es suficiente con cruzarnos de brazos porque ya sabemos que la economía de Europa no va a volver a crecer. Dos razones:

– el nivel de consumo de recursos es suficiente como para que, aunque no crezca, sigamos sobreexplotando los recursos.

– ahora el crecimiento se traslada a las desigualdades entre las personas.

 

Frente a esta din√°mica de acumulaci√≥n de capital, que se dirige mediante recortes sociales, privatizaciones… las personas est√°n empoder√°ndose desde la sencillez. En Grecia, varios grupos de personas est√°n iniciando proyectos de sostenibilidad social y ecol√≥gica. Sus vidas han mejorado notablemente en muchos aspectos. En Espa√Īa, la situaci√≥n es incluso m√°s halag√ľe√Īa. Tanto, que la plataforma rural ha organizado en Amayuelas un encuentro de j√≥venes para un mundo rural vivo. En paralelo, se celebraba el 5¬ļ encuentro de pobladores rurales en Guadalajara.

 

Al menos, el encuentro de Amayuelas fue un √©xito en cuanto a n√ļmero y calidad de asistentes. All√≠ se expresaron dificultades que hay al empezar, ventajas de los proyectos que ya han empezado y soluciones, muchas soluciones para caminar hacia la soberan√≠a alimentaria. Trabajando en agroecol√≥gico trabajas menos y ganas lo mismo: bajas la escala de producci√≥n (menos tiempo de trabajo) y bajas la escala de distribuci√≥n (m√°s beneficio por cada producto).

aldeas-abandonadas

Adem√°s, un equipo de especialistas de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha desarrollado un proyecto que har√≠a viable la recuperaci√≥n y ocupaci√≥n de las 1.300 aldeas gallegas abandonadas, el 40 por ciento de las que est√°n en esta situaci√≥n en Espa√Īa.

 

Es la historia de cada d√≠a: un sistema incapaz de crecer extrae la riqueza de las clases medias y bajas, que se autoorganizan para protegerse mutuamente y evitar esa sangr√≠a de recursos. Conclusi√≥n: la calidad de vida mejora en colectivo, cooperando. Son los tiempos que nos ha tocado vivir. Y si la vida te da limones… haremos la mejor limonada que jam√°s se haya imaginado…

Posted on Noviembre 19, 2012 in Econom√≠a, Ideas, Tiempo by mikiNo Comments »

Todas presenciamos la pat√©tica campa√Īa de desprestigio que la derecha emprendi√≥ contra la investigaci√≥n utilizando como cabeza de turco una subvenci√≥n para un programa de investigaci√≥n que pretende trazar un mapa de las m√°s de 4000 terminaciones nerviosas (el tejido m√°s sensible del cuerpo humano) del cl√≠toris. La intenci√≥n de este estudio es hacer posible una mejor reconstrucci√≥n del cl√≠toris en casos de extirpaci√≥n o mutilaci√≥n, que ya se practica en Espa√Īa desde hace cuatros a√Īos.

 

Pero la sexualidad no s√≥lo recibe ataques de la derecha m√°s rancia y machista. Hay un lobo vestido de corderito que defiende y financia la investigaci√≥n en el cl√≠toris con oscuros fines. La anorgasmia femenina constituye la causa m√°s frecuente de consultas de las mujeres en materia de sexualidad. Sus causas, sin embargo, no suelen tener que ver con problemas patol√≥gicos, neorol√≥gicos, fisiol√≥gicos… y por supuesto no requieren ninguna medicaci√≥n ni intervenci√≥n quir√ļrgica. El Viagra es uno de los medicamentos m√°s rentables de la historia, lo es hasta el env√≠o masivo de spam sobre el mismo… y constituye el caso m√°s flagrante de medicalizaci√≥n de la sexualidad. ¬ŅQu√© es eso? Es simplemente el tratar de resolver los problemas tomando una pastilla, en este caso, los problemas sexuales.

 

Con una sexualidad faloc√©ntrica y coitoc√©ntrica, la p√©rdida de erecci√≥n es el tal√≥n de aquiles del heteropatriarcado. Sus causas, nuevamente, no suelen estar relacionadas con razones neurol√≥gicas, fisiol√≥gicas… Sin embargo, el perfil del consumidor no es el que se publicit√≥ y no son pocos los j√≥venes que lo consumen por miedo a “fracasar”. Una vez medicalizada la sexualidad masculina, ahora queda medicalizar la sexualidad femenina.

 

La lentitud, los cuidados, la confianza, la escucha… a fin de cuentas, poner las relaciones humanas en el centro no s√≥lo nos lleva a una econom√≠a diferente, a una relaci√≥n con nuestro medio natural diferente, a una relaci√≥n pol√≠tica con las dem√°s diferente, sino que nos lleva a una sexualidad m√°s respetuosa, una sexualidad que dura 24h al d√≠a, que trabaja la relaci√≥n con el otro en todos sus √°mbitos, una sexualidad llena de comunicaci√≥n, una sexualidad que nada tiene que ver con el consumo, la rapidez, la creaci√≥n de necesidades y la inmediatez, donde no hay “problemas” sino se√Īales de que algo necesita ser trabajado y cuidado. El decrecimiento es vivir mejor con menos, es cambiar el chip, es replantearse la econom√≠a, la riqueza, el trabajo, el tiempo… y la sexualidad. El decrecimiento es, al fin y al cabo, la plenitud que reside en la sencillez, en lo cotidiano.

Posted on Septiembre 1, 2012 in Activismo, Decrecimiento, Derechos, Ideas, Tiempo by miki3 Comments »

En d√≠as como hoy… la informaci√≥n ha pasado a ser un producto de consumo. Cinco grandes agencias de noticias “crean la informaci√≥n” (cuatro de EEUU y una francesa). El resto de grandes empresas que se dedican a esto de repetir lo que estas agencias de noticias escriben, digo… a esto de informar tienen sus intereses ideol√≥gicos y, por supuesto, econ√≥micos. A estos medios no les interesa que tengamos una idea global de los procesos que afectan a nuestra vida y, siendo quiz√°s demasiado inocente, tampoco les interesa directamente que seamos unos borregos, zombis sin cerebro… Les interesa que compremos y consumamos su informaci√≥n, una informaci√≥n que siempre tiene que ser de “rabiosa” actualidad, lo m√°s caliente posible, reci√©n horneada… y m√°s atractiva que la del resto de medios…

 

En este contexto de despiadada competencia por cuotas de mercados (no por informar) se conforma un escenario de monopolio de una información uniformada (con una falsa diversidad) y fragmentada (por la urgencia de lo inmediato) de los medios oficiales. Sin embargo, esta situación es totalmente contraria a los pilares más básicos del periodismo y, sobre todo, a la función social que el periodismo ha de tener: no sólo informar, sino dar herramientas para que la gente alcance una autonomía de pensamiento, para que sean librepensadores y para que comprendan la realidad en la que viven. Tan sólo así podrán ser artífices de su presente, tan sólo así podrá haber verdadera democracia.

 

Entonces, ¬Ņc√≥mo ser√≠a el periodismo en una sociedad de decrecimiento? ¬ŅPodemos imaginar un periodismo diferente, un periodismo que ralentice el proceso de la informaci√≥n y aumente su calidad? Un simil gastron√≥mico: ¬Ņqu√© es mejor: comida basura (fast food) o comida hecha con cari√Īo y tiempo (slow food)? Por ello es fundamental el controlar los tiempos de la informaci√≥n, el procurarse informaci√≥n sosegada, reposada, que nos haga m√°s conscientes de los procesos m√°s que de sucesos inconexos… una informaci√≥n que nos permita contemplar y comprender la realidad con la perspectiva que da el tiempo y un punto de vista amplio, que abarque toda la complejidad espacio-temporal que nos rodea.

 

Pero esto quedar√≠a en una declaraci√≥n de buenas intenciones si, despu√©s de un verano de trepidante informaci√≥n para unas y desconexi√≥n de la informaci√≥n oficial para otras… no pusi√©semos a vuestra disposici√≥n un ejemplo de informaci√≥n decrecentista, que no se deja llevar por los dictados de la inmediatez ni de los problemas “de moda”. He aqu√≠ el ejemplo de lo dicho anteriormente… ¬°que lo disfruten!

 

Gracias Andr√©s…

Negarse a que te controlen tu estado de √°nimo es el primer paso para la libertad de pensamiento… Por eso, para echar una sonrisa o comentar con nuestras amistades qu√© es eso del decrecimiento… he aqu√≠ un v√≠deo magn√≠fico.

Aunque sobran las palabras se puede ver c√≥mo varias personas viven pl√°cidamente, rodeados de recursos… hasta que empieza la escalada ¬Ņpor qu√©? porque quieren estar sentados m√°s altos que el pr√≥jimo y COMPITEN por ello. Entonces, el estado de permanente sensaci√≥n de escasez (siempre me hace falta m√°s) desarrolla toda una industria extractiva, con muuuuchos puestos de trabajo extenuantes, erigiendo enormes torres (el desarrollo) y deteriorando el medio ambiente. El final no tiene desperdicio… y habla por s√≠ solo.

 

Tanto el decrecimiento como el sumak kawsai ensalzan las virtudes de las primeras im√°genes: la sensaci√≥n de abundancia y satisfacci√≥n utilizando pocos recursos… abundancia de tiempo, satisfacci√≥n de necesidades b√°sicas… ahora pulsar <<FF>> o <<REW>> depende de ti.

 

 

Posted on Junio 13, 2012 in Decrecimiento, Econom√≠a, Ideas, Tiempo by miki1 Comment »

Este jueves daremos la bienvenida a Raphael Fellmer, que vive ‚Äúsin dinero‚ÄĚ desde hace dos a√Īos y medio. Nos viene a hablar de su experiencia y a compartir su convicci√≥n.

¬ŅDe qu√© est√° convencido? De que el dinero, sin duda ninguna, es la base del problema de nuestra sociedad. A diferencia de muchos, no piensa que nos equivocamos en la manera de usarlo sino que es el propio dinero, el valor de intercambio, el que nos hace equivocarnos.

Desde mi propio punto de vista, reflexionando sobre el tema, he llegado a la conclusi√≥n que el hecho de pensar una vida sin dinero y sus consecuencias requiere entrar en una reflexi√≥n casi metaf√≠sica sobre la existencia o no de una ‚Äúnaturaleza humana‚ÄĚ – ¬Ņqu√©, o c√≥mo es el ser humano? – y si existe tal cosa, entonces ¬Ņes posible que esa naturaleza cambie? ¬ŅEvolucione? Y ¬Ņqu√© la hace cambiar?

Cuando me enfrenté a las diferentes maneras de ver la idea de una vida sin dinero, me choqué primero con esta aparentemente inabarcable cuestión. Entonces decidí organizar estas formas de pensar, partiendo de esa problemática, para tener una vista amplia de lo que se piensa sobre lo que vamos a debatir este jueves, y así tener unos cuantos argumentos a mano.

Para reducir la complejidad de visiones, he decidido agruparlas en tres. Por supuesto, tendremos que tener en cuenta la riqueza y la variedad de puntos de vista existentes, que no podremos mencionar aquí.

La primera manera de conceptualizar la cuestión parte del hecho de que no se puede, en absoluto, vivir sin dinero.

1. No se puede vivir sin dinero

El dinero es la herramienta m√°s pr√°ctica que hemos encontrado hasta ahora para intercambiar productos. Podr√≠amos pensar en el trueque como alternativa al sistema monetario pero el trueque al final termina por darle un valor m√°s importante a alguno de los productos intercambiados, el m√°s buscado o aceptado y as√≠ volvemos a la l√≥gica de un bien de intercambio com√ļn (como el dinero). Adem√°s, no se puede funcionar sin intercambio si queremos acceder a productos que no podemos producir por nosotros mismos.
No se concibe una l√≥gica de la donaci√≥n: el hecho de dar no es un acto neutro. Implica la creaci√≥n de una ‚Äúdeuda‚ÄĚ hacia la persona que recibe: me has dado algo, te debo un favor. Esta deuda es impl√≠cita. ¬°Usar el dinero es entonces liberarse de la deuda! El dinero permite anular esta deuda, una vez pagado nadie debe nada a nadie.

La segunda manera de ver la problematica nos plantea la posibilidad de la creación de otro sistema de intercambio.

2. Se puede vivir sin dinero pero funcionando con otro sistema de intercambio

El problema es el uso del dinero, no el dinero en sí. Es la naturaleza del valor de intercambio la que condiciona el comportamiento del usuario. Por ejemplo, estamos usando ahora una herramienta de intercambio que está hecha de papel y tinta, si fuera un valor de intercambio calculada en tiempo (como los actuales bancos de tiempo), la relación al valor no sería la misma. Si cambiamos la herramienta, cambiamos esta relación, y cambiamos también el comportamiento del usuario.
Tampoco se piensa que se pueda funcionar sin intercambio, no si queremos acceder a productos que no podemos producir por nosotros mismos.

Y por fin, la tercera visi√≥n, que es la de nuestro ponente del jueves: podemos perfectamente vivir sin dinero y no hace falta el intercambio, ni a trav√©s de otro sistema monetario, ni de ning√ļn otro sistema de intercambio ‚Äúrec√≠proco‚ÄĚ.

 

3. Se puede vivir sin dinero, sin intercambio

El ser humano puede ser autosuficiente, produciendo de forma colectiva lo que necesita, siendo consciente de sus necesidades. El don, el acto de dar es un acto neutro, no implica en absoluto una deuda, no se ve el don como relaci√≥n de fuerza (te doy, me debes algo) sino como un acto ‚Äúgratuito‚ÄĚ (ese mismo acto de un padre, o una madre hacia su hijo/a).

Al suprimir el dinero se suprime tambi√©n el concepto de su ‚Äúescasez‚ÄĚ que fomenta la l√≥gica de competitividad (que es la base del capitalismo y el crecimiento), y entonces entramos en una l√≥gica de cooperaci√≥n, ayuda mutua y de d√≥n que es la base para convivir creando un sistema m√°s justo, un sistema que no se base en el crecimiento ilimitado y que ponga las relaciones humanas en el centro.

Os propongo que con estos tres argumentos, a√ļn por completar, vayamos pensando en lo que nos sugiere este tema de una vida sin dinero. Nos queda mucho por pensar, y creo que nos puede interesar lo que nos viene a contar Raphael. No s√≥lo como experiencia de vida alternativa pero tambi√©n porque la propuesta que nos hace nos plantea el problema creciente del sobre-consumo, y de sus consecuencias, a nivel global y local.
Os esperamos para debatir, y para desarrollar juntos un di√°logo constructivo acerca de esta idea de una vida ‚Äúsin dinero‚ÄĚ, en el campo de la cebada, este jueves a las 21:00..

Fdo: Camille

Posted on Mayo 30, 2012 in Activismo, Derechos, Tiempo, Transporte by mikiNo Comments »

Por fallo del servidor de sindominio esta entrada no se encuentra disponible. Estamos trabajando para recuperarla. Disculpad… pero merecer√° la pena la espera… ūüėČ

Posted on Febrero 23, 2012 in Ciudad, Tiempo, Transporte by miki1 Comment »

Un hombre se sent√≥ en una estaci√≥n de metro en Washington DC y comenz√≥ a tocar el viol√≠n, era una fr√≠a ma√Īana de enero. Interpret√≥ seis piezas de Bach durante unos 45 minutos. Durante ese tiempo, ya que era hora pico, se calcula que 1.100 personas pasaron por la estaci√≥n, la mayor√≠a de ellos en su camino al trabajo.

Tres minutos pasaron, y un hombre de mediana edad de dio cuenta de que hab√≠a un m√ļsico tocando. Disminuy√≥ el paso y se detuvo por unos segundos, y luego se apresur√≥ a cumplir con su horario.

Un minuto más tarde, el violinista recibió su primer dólar de propina: una mujer arrojó el dinero en la caja y sin parar, y siguió caminando.

Unos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escucharlo, pero el hombre miró su reloj y comenzó a caminar de nuevo. Es evidente que se le hizo tarde para el trabajo.

El que puso mayor atenci√≥n fue un ni√Īo de 3 a√Īos. Su madre le apresur√≥, pero el chico se detuvo a mirar al violinista. Por √ļltimo, la madre le empuja duro, y el ni√Īo sigui√≥ caminando, volviendo la cabeza todo el tiempo. Esta acci√≥n fue repetida por varios otros ni√Īos. Todos sus padres, sin excepci√≥n, los forzaron a seguir adelante.

En los 45 minutos que el m√ļsico toc√≥, s√≥lo 6 personas se detuvieron y permanecieron por un tiempo. Alrededor del 20 le dieron dinero, pero sigui√≥ caminando a su ritmo normal. Se recaud√≥ $ 32. Cuando termin√≥ de tocar y el silencio se hizo cargo, nadie se dio cuenta. Nadie aplaudi√≥, ni hubo ning√ļn reconocimiento.

Nadie lo sab√≠a, pero el violinista era Joshua Bell, uno de los m√ļsicos m√°s talentosos del mundo. √Čl hab√≠a interpretado s√≥lo una de las piezas m√°s complejas jam√°s escritas, en un viol√≠n por valor de 3,5 millones de d√≥lares.

Dos días antes de su forma de tocar en el metro, Joshua Bell agotó en un teatro en Boston, donde los asientos tuvieron un promedio de $ 100.

Esta es una historia real. Joshua Bell tocando inc√≥gnito en la estaci√≥n de metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepci√≥n, el gusto y las prioridades de la gente. Las l√≠neas generales fueron los siguientes: en un entorno com√ļn a una hora inapropiada: ¬ŅPercibimos la belleza? ¬ŅNos detenemos a apreciarla? ¬ŅReconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las posibles conclusiones de esta experiencia podrían ser:

Si no tenemos un momento para detenerse y escuchar a uno de los mejores m√ļsicos del mundo tocando la mejor m√ļsica jam√°s escrita, ¬Ņcu√°ntas otras cosas nos estamos perdiendo?
Por: Josh Nonnenmocher

 

¬ŅQu√© riqueza tenemos… si no tenemos tiempo?

Posted on Febrero 16, 2012 in Decrecimiento, Econom√≠a, Ideas, Tiempo, Trabajo by mikiNo Comments »

El decrecimiento se va popularizando… cada vez es menos incre√≠ble concebir que este sistema no funciona, que este sistema no es posible, que este sistema es injusto… no s√≥lo es menos incre√≠ble, sino que es m√°s patente. Esta vez es en “la contra de la vanguardia”, donde abundan los art√≠culos interesantes, que encontramos una entrevista a Tim Jackson (autor de “Prosperidad sin crecimiento” y comisionado de Econom√≠a del Gobierno brit√°nico).

 

 

Y ya que estamos, os recomendamos tambi√©n un art√≠culo de sugerente t√≠tulo… “Trabajamos m√°s horas que un esclavo romano“. Y es que ¬Ņd√≥nde est√° el verdadero bienestar?

Hace poco o√≠ que alguien explicaba el decrecimiento mediante el tama√Īo de la hoguera. Aunque no pude encontrar nada en internet (nada, que no hay link) s√≠ que recuerdo el ejemplo:

 

En una hoguera grande, la gente hace un c√≠rculo grande y se separan las unas de las otras. Si no, se queman debido al abrasador calor que desprenden kilos y kilos de madera ardiendo. Si acaso, tienen relaci√≥n con aquellos que est√°n a su lado. Si la hoguera es peque√Īa, la gente se aproxima al fuego, hace un c√≠rculo m√°s peque√Īo. El calor es reconfortante, con poca madera varias personas se mantienen calientes. Al ser peque√Īo el c√≠rculo, las personas puede mirarse a la cara, sonre√≠rse, contar chistes, tener una conversaci√≥n com√ļn, sentir, despu√©s de todo, que est√°n en un grupo y forman parte de √©l.

 

El ejemplo me recordó a las palabras de un familiar mío, muy de derechas él, que recordaba con sereno anhelo un tiempo en el que las cosas eran distintas y él era más feliz:

 

Recuerdo cuando, con las ascuas de la chimenea, calent√°bamos el brasero que pon√≠amos debajo de la mesa-camilla. Cen√°bamos todos juntos y, antes de irnos a dormir, mi madre cog√≠a del brasero las brasas que a√ļn daban calor y las met√≠a en una plancha hueca de metal, con la que calent√°bamos las camas. Recuerdo que era una √©poca feliz, en la que no aspir√°bamos a tener m√°s, porque las cosas eran as√≠. Aprovech√°bamos todo lo que consum√≠amos, le d√°bamos varios usos, viv√≠amos con poco, era una vida sin grandes lujos pero √©ramos una gran familia y √©ramos felices.

 

Este profundo sentimiento de recogimiento, de sencillez, de calor… contrasta claramente con el sentimiento de prisa, de falta de tiempo, de permanente necesidad de m√°s y m√°s, de compras desbocadas, de envoltorios y sobras que acaban en el cubo, de grandes bolsas de basura, de estr√©s, lujo y desigualdades sociales, de tiempos convulsos… El ser humano no es as√≠, nunca ha sido as√≠. De hecho, siempre ha sido sencillo, salvo unos pocos que ostentaban riqueza y acumulaci√≥n (nobles, reyes y obispos) y que, a pesar de ser minor√≠a, adquieren un papel protagonista en nuestra imagen de la historia.

 

El decrecimiento no es algo extravagante. Es simplemente vivir mejor. En el sobreconsumo (donde consumimos y nos consumimos m√°s r√°pidamente), est√° claro que “vivir mejor” es necesariamente “vivir mejor con menos”, pues no hay otra opci√≥n. En pa√≠ses explotados por los pa√≠ses sobreconsumidores, “vivir mejor” puede ser “vivir mejor con m√°s”, pero los esl√≥ganes “vivir mejor con m√°s” y “vivir mejor con menos” se acabar sustituyendo por “vivir sencillamente bien”.

 

Pero la sociedad del decrecimiento no tiene por qu√© ser est√°tica. C√≥mo combinar el dinamismo tranquilo, la innovaci√≥n creativa y la alegr√≠a, con la simplicidad, el no aspirar a m√°s y el recogimiento reconfortante de lo sencillo es la clave para que la humanidad alcance unos modos de vida que puedan llevar todas las personas del mundo durante un n√ļmero infinito de generaciones. Tan s√≥lo as√≠ podremos vivir bien y justamente. Es una aventura necesaria, trepidante y llena de aprendizaje y desaprendizaje… es el camino a una vida que merezca la pena ser vivida.

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