Posted on mayo 30, 2012 in Activismo, Derechos, Naturaleza, Pol√≠tica by mikiNo Comments »

Con la que est√° cayendo… nos ha parecido apropiado tomarnos un tiempo para parar, para pensar, erguirnos sobre la situaci√≥n actual y tomar un poco de perspectiva. Como las aguas turbias en continua zozobra por recortes, reformas constitucionales, ataques de “los mercados”, rescates… no nos dejan ver algo, algo que muchos intuyen, otros tantos saben y algunos no se ol√≠an… Y cuando las aguas est√°n turbias, se hace necesario un pararse, un replantearse, un otear al pasado y al presente… s√≥lo as√≠ las arenas se aposentan, lentamente, y es posible descubrir patrones, historias paralelas y soluciones creativas. Pero para¬† eso, es necesario quitarse las gafas de “la superioridad europea” y tomar al resto como hermanas, con los mismos problemas y sentimientos que quien esto lee, con la misma capacidad para indignarse, enfrentarse a la violencia (tanto externa como interna), sufrir y ser feliz.

 

Y as√≠ llegamos al caso de las gentes de Bolivia, sus recursos y sus pol√≠ticos. Aunque en el documental La corporaci√≥n ya se cit√≥, quiz√°s se ilustre de forma m√°s humana en la pel√≠cula Tambi√©n la lluvia. Lo llaman la Guerra del agua, y no es la √ļnica guerra que estas gentes han librado. Para un boliviano oir hablar de recortes sociales, privatizaciones, multinacionales, corrupci√≥n pol√≠tica e incremento del precio de cosas b√°sicas no es algo nuevo, ya desde el colonialismo hasta nuestros d√≠as se han llevado a cabo pol√≠ticas similares. En el Sur de Europa se est√°n aplicando estas mismas pol√≠ticas que ya empobrecieron a Am√©rica del Sur hace unas d√©cadas. Por ello, el ejemplo que siguieron los habitantes de esos pa√≠ses puede ser altamente aleccionador, incluso esperanzador, siendo conscientes de que no hay una soluci√≥n exportable a todos, sino que las soluciones tienen que salir del bullicio y reflexi√≥n popular, de forma creativa y √ļnica para cada regi√≥n del planeta.

Posted on mayo 30, 2012 in Activismo, Derechos, Tiempo, Transporte by mikiNo Comments »

Por fallo del servidor de sindominio esta entrada no se encuentra disponible. Estamos trabajando para recuperarla. Disculpad… pero merecer√° la pena la espera… ūüėČ

Posted on mayo 20, 2012 in General by chema3 Comments »

Un reciente estudio de la Royal Society concluye que si no se estabilizan los niveles de crecimiento poblacional y se moderan las pautas de consumo de los países ricos, será inevitable el desencadenamiento de catástrofes económicas y ecológicas.

Me alegra que tan reconocida autoridad cient√≠fica haya decidido hacer tal advertencia, y que s√≥lo les haya llevado 21 meses de investigaci√≥n. Mi recomendaci√≥n personal es que salgan de sus bibliotecas y abandonen sus informes, porque dichas cat√°strofes llevan d√©cadas afectando al planeta, as√≠ que amigos/as sabihondxs, LLEG√ĀIS TARDE. Gracias por vuestro consejo, lo tendremos en cuenta antes de que llegue ese temido a√Īo 2050 del que ven√≠s hablando en vuestras prospectivas.

 

Parece que el tema de la superpoblaci√≥n no se trata de forma suficiente en todas aquellas iniciativas pol√≠tico-sociales de car√°cter cr√≠tico, entre las que incluyo al decrecentismo. Resultar√≠a sencillamente ingenuo creer que un ecosistema (o un conjunto de ecosistemas como lo es el planeta tierra) puede admitir un n√ļmero ilimitado de habitantes. En nuestro entorno no nos cansamos de decir que el planeta es finito. Decir esto no convierte a nadie en genocida. Pero hablar de superpoblaci√≥n parece convertirse en una suerte de tab√ļ, ya que un concepto estricto de la libertad no parecer√≠a ser compatible con la idea de sugerir a nadie que se controle a la hora de traer al mundo m√°s cr√≠as de humanoides.

 

No soy bi√≥logo, zo√≥logo ni ec√≥logo, pero creo que son de sobra conocidas las alternativas al autocontrol de las poblaciones y no son precisamente muy agradables para la especie afectada. Tambi√©n es importante recordar que las tasas de fertilidad mayores de 2,1 no siempre responden a imperativos religiosos, ganas de reproducirse, exceso de cari√Īo o aburrimiento. La descendencia como valor econ√≥mico, las altas tasas de mortalidad infantil, la falta de acceso a m√©todos contraceptivos o la baja esperanza de vida son factores a tener en cuenta.

 

Sin embargo, a√ļn estamos lejos de haber llegado al l√≠mite de hu√©spedes que pueden morar con un m√≠nimo de calidad de vida en este viejo trozo de roca. La concentraci√≥n en grandes urbes, producto de la planificaci√≥n demogr√°fica que impone la pol√≠tica y econom√≠a capitalistas, es responsable en gran medida de que la superpoblaci√≥n sea un problema antes de tiempo. El otro gran factor, el modelo de consumo, que acertadamente aunque con un pat√©tico retraso se√Īala la Royal Society, refuerza la necesidad de traspasar la preocupaci√≥n del ‘cu√°nto’ al ‘c√≥mo’.

 

Una de las alertas referidas a la escasez de recursos sobre las que m√°s se incide es la problem√°tica del agua. Sin embargo, es precisamente el modelo de consumo occidental uno de los factores que m√°s amenaza a una correcta gesti√≥n del agua; su utilizaci√≥n para productos y servicios suntuosos, prescindibles o de menor relevancia y la ineficacia en su uso son patentes (industrias varias, consumo excesivo de carne, sector del ocio…). Igualmente, la falta de conciencia medioambiental altera las posibilidades de un uso √≥ptimo de las fuentes de aprovisionamiento. Este recurso es uno de tantos cuya optimizaci√≥n podr√≠a lograrse a trav√©s de una apuesta por el conocimiento. Sin embargo, √©ste est√° relegado en las escalas de prioridades por debajo de los beneficios o la inversi√≥n destinada a proyectos no tan constructivos, como la industria militar.

 

Ante estas dos cuestiones, consumo insostenible y superpoblaci√≥n, las peores soluciones son capaces de hacer temblar al m√°s fr√≠o de los humanos. Ante la primera ya vemos como consecuencia una concentraci√≥n creciente de la riqueza en manos de √©lites cada vez m√°s reducidas. Este fen√≥meno deriva en situaciones de desigualdad inaceptables ya que no respeta las necesidades m√≠nimas de una gran parte de quienes est√°n fuera de la √©lite. Pero adem√°s puede crear modelos, ideales de vida que miran a la c√ļspide, desembocando en peligrosas envidias, frustraci√≥n, competencia por el ascenso social y deseos de diferenciaci√≥n. Ante la segunda cuesti√≥n, excepto en China, a√ļn no tiene lugar, que se sepa, ning√ļn mecanismo para el control de la natalidad, o lo que es peor, la reducci√≥n masiva de habitantes. ¬ŅEstar√° al llegar?

Vivimos tiempos oscuros… ¬Ņvivimos tiempos oscuros? La Delegada del Gobierno blinda Madrid para preparar su regalo especial a la poblaci√≥n madrile√Īa. Se queja de que ha pedido varias veces un interlocutor del 15M para hablar con √©l, a pesar de que el mensaje es bien claro y bien heterog√©neo. No saben c√≥mo manejar esto, y lo √ļnico que se les ocurre es concentrar en Madrid la mayor parte de los antidisturbios de que disponen, en Madrid… a pesar de que el 15M hace ya casi un a√Īo que baj√≥ a los barrios y pueblos de toda la geograf√≠a espa√Īola e incluso en otros pa√≠ses y a pesar de que el 15M volver√° a tomar las principales plazas en m√°s de 1500 ciudades en todo el mundo. Intentan dar golpes al agua, agarrarla, pero hay algo que se le escapa, algo que no entienden… “la cosa no va con ellos, porque ellos no quieren ir con la cosa”.

 

Mientras ahorran unas decenas de millones de euros por aqu√≠ en sanidad y otro tanto en educaci√≥n, y otro tanto en investigaci√≥n… no les tiembla el pulso a la hora de dejarse la friolera cantidad de 33.000 millones de euros (unas 300 veces m√°s que cualquier ahorro en recortes) para “rescatar” a Bankia. Y es que mientras personas que reciben sueldos escandalosamente altos no saben c√≥mo manejar la econom√≠a, ni repartir el empleo, ni alcanzar mayor justicia social… mientras que achican agua sin tapar los agujeros… ha tenido que ser la poblaci√≥n la que haya tomado las riendas del asunto, creando redes de apoyo mutuo, bancos de tiempo, grupos de consumo, cooperativas, monedas sociales… iniciativas que poco a poco han ido configurando diversas econom√≠as alternativas basadas en la confianza, en la cooperaci√≥n, en la compartici√≥n, en la cercan√≠a, en lo real… y eso, precisamente, es lo que celebramos, la revoluci√≥n: pens√°bamos que ten√≠amos que exigir al gobierno que tomara medidas… y las acabamos tomando nosotras… y es que “dorm√≠amos, despertamos”.

 

Entre los d√≠as 12 y 15 de mayo, diversas iniciativas, asambleas y festejos tendr√°n lugar en el peque√Īo pueblo llamado Madrid. As√≠ que te recomendamos que te pilles, si puedes, alg√ļn d√≠a libre… ¬°¬°y te vayas de puente a Sol!! El 15 de mayo, San Isidro se revuelve en su tumba y se indigna. El domingo Madrid defiende la tierra, se vuelve m√°s consciente de los problemas que la degradan y expone las soluciones que se est√°n gestando… all√≠ estaremos exponiendo, como un colectivo m√°s, nuestro proyecto que, aunque afortunadamente sobrepasado por las diversas iniciativas populares de barrios y pueblos, sigue en pie y cada d√≠a con m√°s ilusi√≥n… Ser√° un buen momento para conocernos, unirte, proponernos algo o preguntarnos lo que quieras, y seguir construyendo decrecimiento, viviendo mejor con menos, experimentando el v√©rtigo de la creaci√≥n de un futuro que est√© en nuestras manos… porque podemos: no es s√≥lo un deseo, es ya un hecho.