El Euro se resquebraja, la econom√≠a mundial, basada en la deuda, se enfrenta a un colapso inminente por riesgo de impago. Y es que la deuda con intereses: NO SE PUEDE PAGAR. Est√° hecha s√≥lo para acumular beneficios en la banca. Trabajar y utilizar los euros implica aceptar ese sistema que genera pobreza y desigualdad. Los ricos acumulan riqueza monetaria, se vuelven adictos a ganar m√°s dinero y a gastar m√°s dinero, pero eso no los hace m√°s felices. As√≠ lo confiesa Nate Hagens en un v√≠deo reci√©n traducido. Al acumularse el dinero en unos pocos bolsillos, el resto de las personas no lo pueden utilizar, pues cada vez hay menos dinero en circulaci√≥n. Tan s√≥lo unas pocas empresas, las m√°s grandes, pueden seguir ofreciendo servicios. Al final cada vez m√°s consumo se centra en estas grandes empresas, que contribuyen a que haya menos dinero en circulaci√≥n, menos empleos y m√°s pobreza. Al final, el dinero, cuya funci√≥n deber√≠a ser favorecer los intercambios entre las personas, deja de cumplir su funci√≥n. Y tenemos personas con necesidades insatisfechas, pero con capacidad de satisfacer las necesidades de otras personas. Y sin embargo, no pueden…

 

Sin embargo, hay personas que han decidido cambiar la situaci√≥n. Si no hay dinero… ¬°¬°¬°cre√©moslo!!! Unas 70 monedas sociales han florecido en Espa√Īa en estos √ļltimos a√Īos. Y hay m√°s proyectos que har√°n surgir m√°s monedas sociales en el futuro. Estas monedas est√°n permitiendo que las personas puedan ofrecer bienes y servicios a otras personas y satisfacer con ello sus necesidades. Est√°n reactivando la econom√≠a, s√≠, reactivando la econom√≠a, pero de forma local y amable con las personas y con el medio ambiente. Desde el decrecimiento, s√≠, desde el decrecimiento, se propone reactivar la econom√≠a, pero la econom√≠a local y solidaria. Esta econom√≠a no necesitar√° crecer hasta el infinito, sino que crecer√° hasta satisfacer las necesidades de la comunidad. Al carecer de econom√≠a especulativa y de intereses esta econom√≠a con moneda alternativa puede mantenerse estable durante mucho tiempo, sin necesidad de crecer para devolver pr√©stamos, y permitir a las personas satisfacerse unas a otras las necesidades b√°sicas.

 

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Si todav√≠a no te ha quedado muy claro, en este documental te lo explican estupendamente. La moneda social no es s√≥lo algo que se proponga desde el decrecimiento, es algo que ya se est√° haciendo y est√° funcionando. El sistema de doble moneda no es algo estramb√≥tico, sino es defendido por gente como Bernard Lietaer, un co-arquitecto del euro, como ya explicamos en este blog. Es una manera de empoderarse de la econom√≠a, de tomar sus riendas y dirigirla hacia el bien com√ļn. Es reducir la escala de la econom√≠a y devolverla a las plazas, los huertos y las peque√Īas tiendas de barrio. Es convertir un monstruo devorador de bosques, mares y personas en un vecino m√°s de la comunidad, un lugar de encuentro donde entretejernos, encontrar apoyos y vivir una vida que merezca la pena ser vivida… un lugar donde amar y sentir el amor de la comunidad.

 

¬ŅTodav√≠a tienes miedo a salir del euro?

 

 

Posted on marzo 20, 2013 in Bancos, Energ√≠a, General by miki1 Comment »

√Črase una vez la historia de dos empresas que empezaron a competir… Una ahorr√≥ en salarios de trabajadores y eso lo reinvirti√≥ en aumentar la producci√≥n… la otra hizo lo mismo, pero adem√°s invirti√≥ lo que se ahorr√≥ en bajar la calidad del producto en publicidad, para convencer a la gente de que su producto molaba… La otra empresa reaccion√≥ y automatiz√≥ varios procesos en la empresa para despedir a trabajadores y ahorrar m√°s en personal… La otra hizo lo mismo y adem√°s hizo una campa√Īa muy agresiva de marketing en escuelas… Una tras otra se les fueron agotando las posibilidades, las estrategias para ahorrar costes y reinvertir ese ahorro en crecer en beneficio econ√≥mico… Hasta que a una de ellas… ¬°se le ocurri√≥ pedir un pr√©stamo! ¬† Con ese dinero compr√≥ otra empresa y, al hacerse m√°s grande, su capacidad de ventas creci√≥ enormemente, al igual que su deuda… La respuesta no tard√≥ en llegar, y la otra empresa tambi√©n pidi√≥ un pr√©stamo. Su capacidad de ventas y sus beneficios crecieron enormemente, su deuda tambi√©n… Sin embargo su deuda crec√≠a exponencialmente, al 7% cada a√Īo… pero sus ventas no crec√≠an tanto.

 

Al final, los ingresos extra que hab√≠an obtenido se iban para pagar la deuda contra√≠da, y pasaron a trabajar para los bancos. Lo mismo ocurr√≠a con los Estados, que recaudaban menos porque compet√≠an entre s√≠ para ver qui√©n daba mayores ventajas fiscales y algunos pa√≠ses acabaron siendo obligados a pedir un pr√©stamo para pagar otro… ¬† Es decir, tenemos empresas que necesitan crecer para pagar su deuda y porque est√°n compitiendo entre s√≠… y Estados que necesitan crecer para pagar su deuda y porque est√°n compitiendo entre s√≠… sin embargo, para crecer necesitan m√°s recursos, m√°s energ√≠a… y todo esto ya est√° llegando a su fin. Tras el pico del petr√≥leo, la energ√≠a disponible ya est√° disminuyendo. Y la evoluci√≥n entre PIB (GPD en ingl√©s) y energ√≠a es sospechosamente parecida:

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  Y tiene sentido: a mayor actividad económica, mayor necesidad de energía y recursos para llevarla a cabo. En conclusión: el límite de energía y recursos implica que no va a ser posible crecer ilimitadamente, y el fin del crecimiento, significa la imposibilidad de pagar la deuda.

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¬† ¬ŅY qu√© pasar√° entonces? Los bancos presionar√°n para que se pague la deuda de un dinero que han creado al prestarlo y los intereses que de esta deuda se devienen… A√ļn cuando el FMI ha reconocido que los recortes no han servido para reactivar el crecimiento sino para pararlo, Merkel sigue presionando para que los pa√≠ses de Europa del Sur hagamos recortes y paguemos la deuda, ¬Ņpor qu√©? Porque la banca alemana presiona a Merkel para que paguemos una deuda que no se va a poder pagar… y cuando suene la campana de “fin de crecimiento” quieren tener el menor n√ļmero de deudas posible. Sin embargo ese “pagar las deudas” que han sido contra√≠das con un dinero inventado en el mundo financiero, significa un flujo de dinero de la econom√≠a productiva (la riqueza que representa el trabajo, que se paga en dinero) a la econom√≠a financiera (un dinero sin respaldo material). Es decir, que nos est√°n asfixiando, chupando la sangre… y todo eso porque nuestras monedas son intercambiables… Por ello, las monedas sociales ser√°n una protecci√≥n necesaria que las poblaciones tomar√°n de aqu√≠ a unos a√Īos, para que los euros creados en el sistema financiero no se mezclen con los “soles”, “moras”, “boniatos” o cualquier otra moneda social generada por nuestro trabajo o por el trabajo de la naturaleza.

 

As√≠, elegir entre pagar y no pagar una deuda ileg√≠tima y que es la base de este imperialismo llamado globalizaci√≥n, depende de nosotras…

 

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Posted on noviembre 10, 2012 in Activismo, Bancos, Decrecimiento, Derechos, General, Vivienda by mikiNo Comments »

Tras la marea verde, los recortes en sanidad y una inmensa respuesta popular en muchos sectores el embiste neoliberal sigue con orgullo y sin piedad, pasando por encima de quien sea, independientemente de lo indefenso que pueda estar.

 

Y es que tras tres suicidios debido a tres desahucios, ya no hay pelos en la lengua en llamar a esto: terrorismo de Estado y de los banqueros. Y sin embargo los bancos siguen tan sobervios como siempre, al amparo de la ley injusta que ya ha sido criticada por algunos jueces.

 

La sanidad, por su parte, est√° revolucionada. Los encierros se contagian v√≠ricamente ante las privatizaciones, que est√°n basadas en la mentira de que la gesti√≥n privada es m√°s barata. Las protestas en √°mbitos de instituciones p√ļblicas se generalizan. El CSIC ha pasado de permitir o alentar bajo cuerda la represi√≥n ideol√≥gica de las voces cr√≠ticas a protestar de forma institucional. Incluso las revistas cient√≠ficas alertan repetidamente de los recortes en Espa√Īa. La sociedad se revela y la represi√≥n aumenta. Todo se sucede como ya sucedi√≥ en otros pa√≠ses anteriormente, espl√©ndidamente relatados por el documental la doctrina del Shock, tan de actualidad…

 

¬ŅPasar√≠an estos recortes en un mundo donde maximizar beneficios no guiara las pol√≠ticas econ√≥micas? Claramente no… cuando se siguen otras din√°micas ciertas pol√≠ticas (como las neoliberales) est√°n fuera de contexto. Est√° en nuestra mano cambiar esas l√≥gicas, al menos en parte, la parte que est√° en nuestra mano… que no es poca. Por lo tanto, aunque la huelga sea un instrumento de protesta contra los recortes que se apoya con diligencia desde los mivimientos sociales, no es la √ļnica ni la m√°s efectiva. Hay un mundo que se contruye en positivo, que cambia las din√°micas desde la base, sin pedir permiso (ni necesita hacerlo) a las autoridades incompetentes, que no recibe porrazos ni quema a las personas, sino que las alimenta, las interconecta y las empodera en mecanismos de toma de decisi√≥n m√°s horizontales, para decrecer en consumo de recursos y producci√≥n de residuos, para decrecer en injusticias sociales, laborales y medioambientales, para decrecer en aislamiento y ego√≠smo, para decrecer en infelicidad… un mundo que crece en las plazas, en las casas, en los centros sociales y se difunde por las redes sociales. Este mundo viene para quedarse, y sustituir al decr√©pito y viejo mundo que, aunque da crueles coletazos, est√° cayendo por su propio y desmesurado peso.

Posted on julio 17, 2012 in Bancos, Decrecimiento, Econom√≠a, Ideas by mikiNo Comments »

Desde DecreceMadrid hemos organizado una charla sobre “vivir sin dinero”, analizando las ventajas de los intercambios no monetarizados y sin l√≥gica de deuda. Ahora, sin embargo, os presentamos otra manera de abordar la cuesti√≥n monetaria: el sistema de doble moneda.

 

Pero, ¬Ņqu√© es y qui√©n lo defiende? El co-arquitecto del euro (la moneda √ļnica…) Bernard Lietaer, reflexiona y explica en este v√≠deo de 20′ las bondades del sistema de doble moneda. Este sistema se basa en la coexistencia de monedas locales (reservadas para intercambios locales) y monedas nacionales o internacionales (reservadas para intercambios a larga distancia, como productos de costosa obtenci√≥n y poco uso, como la tinta). Este sistema cobrar√≠a una potencia definitiva si el Estado cobrase impuestos tambi√©n en monedas locales, ya que luego podr√≠a reinvertir esos impuestos en temas sociales o medioambientales. As√≠, la producci√≥n local tendr√≠a como contraparte de inversi√≥n p√ļblica los servicios sociales. Por otro lado, la moneda nacional o internacional podr√≠a servir para financiar otros gastos estatales no sociales, como pago de deuda, mantenimiento de ej√©rcitos… (esto √ļltimo da miedo, ¬Ņverdad?). Pero en el sistema de doble moneda no conviven s√≥lo dos monedas, sino cientos… En cada regi√≥n habr√≠a una moneda local y otra nacional, pero dentro del √°mbito de cada moneda nacional podr√≠a haber muchas regiones con monedas locales distintas.

 

Otra ventaja de la moneda local, es que la riqueza real permanece en mayor proporci√≥n en el sitio donde se produce, lo que ayuda a proteger al peque√Īo comercio, cooperativas a peque√Īa escala o producciones agr√≠colas familiares, y dificulta enormemente la explotaci√≥n y expolio de recursos entre pa√≠ses distintos. As√≠, la doble moneda se adaptar√≠a al tipo de intercambio. Es decir, no tendr√≠a sentido que en cada casa hubiese una mina de esta√Īo, pero tampoco que fuese un s√≥lo pa√≠s el que extrayese ese metal, pues el impacto en esa zona ser√≠a enorme y el coste ecol√≥gico del transporte tambi√©n. Es decir, para cada actividad econ√≥mica hay una escala deseable, ni muy grande, ni muy peque√Īa. El sistema de doble moneda podr√≠a servir para adaptarse a distintas escalas.

 

Sin embargo, no todo está hecho con el sistema de doble moneda, ya que también ha recibido sus críticas, siendo necesaria también una voluntad política (a varios niveles) orientada a la protección de lo local, de las personas y de los servicios sociales no contaminantes: los cuidados.

 

El decrecimiento no es dogmatismo, y cada regi√≥n buscar√° sus equilibrios y sus soluciones, por lo que una soluci√≥n homog√©nea no puede encajar en cada cultura, cada ecosistema y cada historia de todos y cada uno de los pueblos del planeta. Algunos, dependiendo de la escala de espacio y tiempo, podr√≠an, efectivamente, vivir sin dinero, otros podr√≠an regirse mayoritariamente por sistemas de trueque, otros por monedas locales, otros por sistemas de doble moneda, otros por bancos de tiempo… y casi todos, probablemente, acaben adoptando m√°s de uno de estos sistemas. En un futuro pr√≥ximo la econom√≠a se aprender√° desde la infancia, con la pr√°ctica, y se analizar√° acad√©micamente durante la adolescencia, siendo algo mucho m√°s complejo de lo que es ahora, pero m√°s inteligible. Se acabaron los tiempos del monopolio de lo que no se entiende. Vivimos los inicios de la democratizaci√≥n de la econom√≠a.

Posted on diciembre 6, 2011 in Activismo, Bancos, Derechos, Okupaci√≥n, Vivienda by mikiNo Comments »

Un desalojo por aqu√≠, una okupaci√≥n por all√°… Madrid hierve. Los pol√≠ticos parece que prefieren que un edificio est√© vac√≠o y familias enteras en la calle, en pleno invierno, por lo que mandan a los polic√≠as a desalojar a diestro y siniestro. Sonado ha sido el desalojo del Hotel Madrid, algo menos el que la polic√≠a municipal llev√≥ a cabo violentamente en el Mercado de San Blas (tanto que ya han sido denunciados).

 

Total, que un desalojo (o varios), y una okupación, hoy en la calle Tres peces 25. La cosa está que arde (no literalmente, claro) y, tras la manifestación de ayer, hoy hay una nueva cita, esta vez a las 20:00 en Tirso de Molina.

 

El capitalismo ha llevado a una crisis, cada vez m√°s profunda, de vivienda. El n√ļmero de desalojos es asombroso, y cada vez hay m√°s gente que se las tiene que apa√Īar como puede. La okupaci√≥n, en general, se plantea como una de las posibles soluciones, y el debate empieza a llegar a la opini√≥n p√ļblica. Tambi√©n empiezan a experimentarse nuevos modelos de okupaci√≥n, con gente que jam√°s se hab√≠a planteado okupar. En el contexto de esta inhumana falta de respeto por el derecho a la vivienda de las personas, es preferible no terminar esta entrada con un llamamiento a la acci√≥n desde la rabia o la negatividad, por lo que os dejamos con buenas noticias que llegan del otro lado del charco, donde la compasi√≥n y el sentido com√ļn se imponen a la fr√≠a l√≥gica de un mercado il√≥gico.

 

Al final, los problemas que se han creado desde arriba, se acaban solucionando desde abajo. Nuevamente…

Posted on noviembre 14, 2011 in Bancos, Decrecimiento, Econom√≠a, General, Ideas by mikiNo Comments »

Quienes hay√°is le√≠do algo m√°s de decrecimiento os sonar√°, probablemente de sobra, lo que a continuaci√≥n sigue. Aunque sea un concepto bastante b√°sico, creo que merece la pena traerlo a colaci√≥n. Y es que ya hablaba Serge Latouche de la “religi√≥n del crecimiento econ√≥mico“. Pero, ¬Ņqu√© es eso de la religi√≥n de qu√©?

 

Muy sencillo. Tan s√≥lo hay que comparar el respeto y silencio sepulcral que guarda la gente inconscientemente en un banco… y en una catedral. A veces, incluso, es m√°s reverente la actitud que se despliega en una sucursal bancaria. ¬ŅY la reacci√≥n que despierta en la gente la afirmaci√≥n “hay que cambiar el sistema econ√≥mico”? ¬ŅDifiere acaso del esc√°ndalo que provoca en un fiel al poner en duda sus creencias m√°s f√©rreas? Antes los reyes deb√≠an de rendir pleites√≠a al Papa de la Iglesia cat√≥lica. Ahora los gobiernos han de rendir pleites√≠a a los Mercados y dem√°s instituciones internacionales no democr√°ticas (FMI, BM, Comisi√≥n Europea, Bancos mediante sus agencias de calificaci√≥n…). En caso contrario, caer√°n, al igual que lo han hecho los de Italia y Grecia la semana pasada.

 

Durante d√©cadas, y hoy todav√≠a, el anticapitalismo (es decir, cualquiera de las miles de alternativas al capitalismo) ha sido representado como algo m√°rginal, ut√≥pico o incluso peligroso. Hay que ser competitivo, sacrificarse en tiempos de crisis, hacer recortes sociales, favorecer la gesti√≥n privada, que es siempre mucho m√°s eficiente que la p√ļblica, el ser humano es ego√≠sta por naturaleza y, sobre todo, la libertad para comprar y vender se erige como un derecho fundamental, muy por encima del derecho a la vivienda o a la alimentaci√≥n. La regulaci√≥n de los mercados es r√°pidamente tachada de comunista, la planificaci√≥n econ√≥mica (algo que, por otro lado, hacen gran parte de las grandes empresas y los estados) provoca la misma reacci√≥n. Y, como el comunismo ha fracasado y s√≥lo hay dos opciones, el capitalismo es lo √ļnico que funciona.

Y ahora una puede preguntarse… ¬Ņno hacen precisamente eso las sectas? Dogmatismo, intolerancia, razonamientos incorrectos, premisas incorrectas, pensamiento acr√≠tico… Esta analog√≠a no est√° carente de ejemplos. Y, frente a la teolog√≠a neoliberal del Dios √ļnico del Mercado (o en su versi√≥n en plural, los Mercados, aunque igualmente monote√≠sta), hay gente que reacciona, incluso desde la religi√≥n desterrada se alzan voces de denuncia. Serge Latouche defiende, no tanto el decrecimiento, sino el acrecimiento (t√©rmino que considera m√°s cercano a nuestra postura, aunque menos impactante). Y es que, cuando el Dios es el crecimiento econ√≥mico del PIB, el acrecimiento y el ate√≠smo se fusionan sugerentemente. Cuando los dioses eran Zeus y compa√Ī√≠a, los cristianos eran llamados ateos. Ahora nos toca a nosotras. Orgullosamente ateas, felizmente ateas de esta nueva religi√≥n, no s√≥lo viviremos nuestra vida desde la cr√≠tica de los dogmas neoliberales, sino que seguiremos construyendo entre todas alternativas sin dogmas, sin imposiciones y con la alegr√≠a que da la simplicidad voluntaria, ejercida individual y colectivamente, en una sociedad que todav√≠a busca la luz, aunque la busque en las tinieblas de la acumulaci√≥n del capital. Poco a poco las ventajas del decrecimiento voluntario y socialmente justo ir√°n dando esa luz que muchas buscan en la adoraci√≥n al dios Mercado. Esa luz mostrar√° un mundo en el que nosotras seremos nuestra propia luz, un mundo en el que tendremos verdadero poder, un mundo que construiremos colectivamente, y ya no dependeremos de ning√ļn sistema que nos promete la luz mientras nos mantiene en permanente oscuridad. Y es que la religi√≥n, ahora m√°s que nunca, es el opio del pueblo.

Posted on junio 26, 2011 in Bancos, Econom√≠a, Ideas, Pol√≠tica, Trabajo, Vivienda by mikiNo Comments »

Desde la d√©cada de los 80, la estrategia de acumulaci√≥n de capitales, de competir por tener m√°s beneficios que la competencia, ha ido aceler√°ndose… En los √ļltimos a√Īos, sin embargo, esta tendencia ha dejado de lado cualquier consideraci√≥n √©tica posible, dando lugar a la p√©rdida de clase media en las sociedades autodenominadas “avanzadas” (es decir, las que m√°s materias primas necesitan para mantener su nivel de consumo, las que m√°s contaminan en t√©rminos globales…). Vamos, que es como si en una carrera de ir dando saltos con los pies juntos cada vez los corredores fueran separando m√°s los pies hasta que todos vieron que el resto estaba empezando a correr y todos hayan acabado corriendo, a toda velocidad, y justificando su violaci√≥n de las normas del juego alegando que es necesario para ganar, que no hay otra alternativa, que hay que ser m√°s veloces que el resto, que los dem√°s dan pasos m√°s grandes y r√°pidos que nosotros y que no nos podemos quedar atr√°s. ¬ŅOs suena?

 

Ante la versi√≥n oficial que los pol√≠ticos y los economistas de tele y corbata repiten como un mantra, otros tienen otra visi√≥n de las cosas. El premiado documental Inside Job indaga sobre las causas de la crisis financiera: qui√©n, c√≥mo, por qu√©… Si quer√©is verlo s√≥lo ten√©is que instalar gratuitamente unos plug-ins, muy sencillo.

 

 

Aqu√≠, en Espa√Īa, aunque los paralelismos no sean perfectos, tambi√©n tenemos lo nuestro. Hemos elegido el v√≠deo de Espa√Īist√°n, no por su vocabulario, ni por su final sospechosamente eurocentrista, sino por la claridad de su explicaci√≥n.

Ambos v√≠deos se√Īalan claramente que la crisis financiera no es debida a la mala gesti√≥n de unos u otros pa√≠ses, sino a descarados intereses econ√≥micos de unos pocos y a la cobard√≠a y lamentable, si no ausente, √©tica de los que dicen representarnos. Ahora, tras el dinero concedido a las farmac√©uticas para comprar vacunas contra la gripe A, tras “rescatar” a la banca, tras sueldos vitalicios y m√ļltiples cargos y corruptelas varias… ¬Ņqui√©n se cree que los recortes sociales son necesarios? ¬°Basta de mentiras! Nuestra determinaci√≥n parte de tener la visi√≥n clara; nuestra fuerza, de la unidad.

Posted on junio 16, 2011 in Activismo, Bancos, Derechos, Econom√≠a, Pol√≠tica by mikiNo Comments »

¬ŅQu√© es el pacto del Euro? Suena a un pacto para salvar nuestra moneda, ¬Ņverdad? Suena a que si lo firmamos, todos nuestros problemas desaparecer√°n, y la prosperidad, la competitividad y el crecimiento volver√°n otra vez a llamar a nuestras puertas, a pasear por nuestras calles, a entrar en nuestras tiendas…

 

 

El 24 y 25 de este mes, deber√° firmarse, o no, el pacto por el Euro. Es decir, todav√≠a estamos a tiempo. Pero, ¬Ņes tan malo realmente? ¬ŅPor qu√© estas personas de traje oscuro iban a firmar algo que vaya en contra de nuestros intereses como ciudadanos… otra vez?

 

 

La respuesta es sencilla, ya Rosa lo explic√≥ muy bien. La Uni√≥n Europea, basada s√≥lo en la unidad econ√≥mica, se rompe. Esta econom√≠a que hace que los ricos sean m√°s ricos y los pobres sean m√°s probres ha rasgado el tejido econ√≥mico europeo. Los pobres han ido cayendo: Grecia, Irlanda, Portugal… Espa√Īa est√° en todas las quinielas como la pr√≥xima… Y los ricos les han ayudado de la misma forma que alguien que le da de beber veneno a un sediento. La deuda impuesta por los ricos a los pobres ha de convertirse, seg√ļn los deseos de los ricos acreedores, en algo que no dista mucho de unas imposiciones coloniales.

 

 

El pacto por el Euro trata de obligar a los pa√≠ses deudores a pagar sea como sea, independientemente de su pol√≠tica interna. Da igual que se obligue a pa√≠ses, cuya poblaci√≥n est√° en una situaci√≥n econ√≥mica comprometida, a renunciar a asistencia social, a la sanidad p√ļblica, a la educaci√≥n p√ļblica. Da igual que esta situaci√≥n haya sido generada por los mismos que ahora pretenden cobrar sus pr√©stamos. Da igual que todo rastro de l√≥gica y sensatez quede sepultado y olvidado. Las palabras competitividad (precariedad), mercados (sistema donde especuladores ricos se vuelven m√°s ricos a costa de los que menos tienen) y crecimiento (desastre ecol√≥gico y social bien conocido) lo impregnan todo… Es el fracaso de un sistema hecho a la medida del dinero. En definitiva, vuelve a ser un atentado contra la democracia, contra la soberan√≠a de cada pa√≠s. Nuevamente los mercados tratan de imponer sus normas, de doblegar a nuestros gobernantes (que lo firman encantados) y de burlarse de este sistema que nos gustar√≠a, alg√ļn d√≠a, llamar democracia.

 

 

Por eso, para que alg√ļn d√≠a podamos vivir en democracia hemos de volver a salir a la calle. ¬ŅD√≥nde y cu√°ndo? Eso depende de d√≥nde vivas o d√≥nde quieras participar… Porque la democracia se contruye d√≠a a d√≠a, y la constru√≠mos nosotros (s√≠, ¬°¬°t√ļ tambi√©n!!), porque si no nadie m√°s lo har√°… El v√©rtigo de construir un mundo a nuestra medida volver√° a recorrer nuestras venas una vez m√°s… y no ser√° la √ļltima…

¬°Saludos!
Este viernes 7 y sábado 8 se celebra en Madrid uno de los nodos del Foro Social Mundial (www.fsmmadrid.org). El FSM es un encuentro de personas a lo largo de todo el mundo que plantean una crítica al sistema actual, dominado por el capitalismo globalizado, y buscan un nuevo modo de vivir, más humano y menos materialista.


Pues resulta que DM va a participar con una ponencia, ah√≠ estaremos presentando nuestro nuevo proyecto, que ya est√° suficientemente maduro para salir al p√ļblico: el mapa de Madrid Decrecentista (
mapa.decrecemadrid.org). Para quien no lo conozca, este proyecto surgi√≥ hace ya un a√Īo y la idea es recopilar todas las iniciativas que hay en la Comunidad de Madrid que tengan relaci√≥n con el Decrecimiento y ese otro mundo posible que no s√≥lo so√Īamos, sino que queremos construir ya, aqu√≠ y ahora, y darles toda la difusi√≥n que podamos. Hay mucho m√°s que contar, pod√©is ver m√°s cosas en la propia p√°gina del mapa. El proyecto est√° reci√©n lanzado, y lo seguiremos desarrollando y ampliando. Por tanto, si conoces alguna alternativa poco conocida, echas de menos alguna que no hayamos subido o te apetece colaborar en el proyecto, ¬†estaremos encantados.

As√≠ que os invitamos a quienes quer√°is a pasaros por el Foro, a ver nuestra presentaci√≥n o cualquier otra actividad de los 10 ejes tem√°ticos. El programa completo de actividades no tiene desperdicio, la presentaci√≥n del mapa est√° en el Eje 2, dentro de “Rehuerta 2.0”. Como en cualquier actividad a la que asistimos, estaremos abiertos a conoceros, compartir dudas y certezas, proyectos e inquietudes, y si quer√©is conocer el colectivo, ser√° una oportunidad fant√°stica.

“El Decrecimiento no es recesi√≥n, ni regresi√≥n. Es el abandono del objetivo √ļnico del crecimiento por el crecimiento y sus consecuencias desastrosas para las personas y el medio ambiente”
Posted on abril 23, 2011 in Agroecolog√≠a, Bancos, Derechos, Econom√≠a by miki4 Comments »

Por el día de la Tierra, hablaremos sobre una de las principales causas del hambre: la especulación de alimentos, qué es y cómo funciona. Y al terminar… ¡¡una magnífica noticia!! Vayamos paso a paso…

 

Imaginaos que de las chorrecientas toneladas de caf√© que se producen en un a√Īo, una gran fortuna compra el 50% de tooooooda la producci√≥n mundial. Digamos que entonces el precio del caf√© se duplicar√≠a, porque hay la mitad en circulaci√≥n. As√≠, el dinero que hemos invertido en comprar caf√© habr√≠a duplicado su valor. Es decir, compramos, esperamos a que el precio suba, y entonces r√°pidamente lo vendemos, antes de que el precio baje. Quiz√°s haya sido un poco reduccionista, pero algo as√≠ pasa constantemente con el arroz, el trigo, el ma√≠z, el az√ļcar‚Ķ Y no se compra para comerlo, no‚Ķ bueno, s√≠, en el 0‚Äô5% de los casos los ‚Äúcontratos de futuros‚ÄĚ se acaban ejecutando. El 99‚Äô5% de la compra-venta de productos b√°sicos es simple y pura especulaci√≥n‚Ķ ¬°bienvenidos al mercado de futuros de los alimentos!

No es la √ļnica forma de hacer que el precio suba. No hace falta comprar el 50% de la producci√≥n mundial. Puedes comprar el 30% de las importaciones de un pa√≠s, esperar a que suba el precio y luego venderlo en ese mismo pa√≠s. Puedes donar toneladas de grano (excedentes de producci√≥n) a un pa√≠s empobrecido en concepto de ayuda al desarrollo. Esta mercanc√≠a pasa inmediatamente al mercado negro a un precio rid√≠culo, siempre inferior al que lo venden los productores locales, por lo que todos quiebran. Cuando el pa√≠s se ha quedado sin capacidad de producir cereal, entonces exportas grano a ese pa√≠s, ya no gratuito, sino que se lo vendes al precio que quieras. Tambi√©n puedes presionar a un pa√≠s para que proh√≠ba la producci√≥n propia de aceite tradicional de mostaza (por ejemplo en la India) o incluso envenenar sus suministros, entonces cuando est√° prohibida la producci√≥n artesanal de aceite (introduciendo est√°ndares de calidad) vendes aceite de soja producido a gran escala. Las formas son s√≥lo limitadas por la imaginaci√≥n.

 

Pero lo que ahora nos ata√Īe es lo referente al mercado de futuros de los alimentos y su relaci√≥n con el precio de los alimentos. Para ello bas√©monos en un ejemplo. El dep√≥sito financiero 100% natural de Caixa Catalunya. ¬ŅEn qu√© consiste? Sencillamente es un dep√≥sito ‚Äúde alto riesgo‚ÄĚ en el que, si el precio de tres productos b√°sicos (caf√©, az√ļcar y ma√≠z) suben, te dan el 7%. Que alguno no sube, no te dan nada, pero te garantizan el capital inicial. Vamos, que lo llaman de alto riesgo porque puede que no ganes nada.

Bueno, ¬Ņy qu√© hay de malo? Como ya hemos explicado, la compra-venta de alimentos es la raz√≥n de que el precio suba. De hecho, de media, el precio de los alimentos subi√≥ un 2% en 2005, un 14% en 2006 y un 36% en 2007. Durante este a√Īo el caf√© se increment√≥ un 34%, el az√ļcar un 61% y el ma√≠z un 38%. Es decir, se est√° incrementando exponencialmente el precio de los alimentos y eso, seg√ļn el Banco Mundial, ha empujado a 44 millones de personas al umbral de la pobreza. Las estad√≠sticas de la FAO corroboran este incremento de la pobreza.

‚ÄúPero si el precio de los alimentos sube, los agricultores ganar√°n m√°s por sus cosechas‚ÄĚ, se podr√≠a pensar‚Ķ Sin embargo, los campesinos han sido desplazados de sus tierras (unos 2000 millones) o han pasado a ser asalariados o son aut√≥nomos pero dependen, tanto para producir (de insumos qu√≠micos y de semillas) como para vender, de grandes multinacionales. Pues son ellas las que fijan los precios de venta. Es decir, que, de tener ingresos m√°s o menos fijos, han de hacer frente a precios cada vez m√°s elevados (recordaros que en los pa√≠ses sobredesarrollados gastamos sobre el 15% del salario en comida, en los empobrecidos gastan m√°s del 80%). Es decir, una subida en el precio de estos productos significa m√°s hambre en el mundo: m√°s desnutrici√≥n, m√°s guerras por escasez de recursos o propiedad de la tierra, m√°s muertos de hambre o mayor endeudamiento de los pa√≠ses empobrecidos con el FMI o empresas privadas para poder comprar alimentos…

 

Y ¬Ņpor qu√© se invierte en esto sabiendo las consecuencias que tiene? Est√° claro, el beneficio econ√≥mico. Pero el lucro no lo explica todo. A veces se invierte en alimentos simplemente por aburrimiento. Pero est√° claro que nadie simplemente por aburrimiento matar√≠a a una persona, o a miles‚Ķ ha de haber una desconexi√≥n fuerte entre la acci√≥n y las consecuencias. A ello contribuyen el m√°rketing de las entidades financieras, lo desconocido del tema, el planteamiento acr√≠tico de los inversores, la producci√≥n y distribuci√≥n de alimentos a larga distancia, las nuevas tecnolog√≠as de la informaci√≥n‚Ķ

 

Por suerte (y aqu√≠ viene la buena noticia), ¬°¬°el dep√≥sito 100% Natural de Caixa Catalunya ya no est√° disponible!! Esto es gracias a la lucha de entidades como Veterinarios Sin Fronteras o el sindicato COAG, ¬°felicidades! ¬ŅQuieres colaborar en su lucha? Firma. Gracias a su lucha han conseguido llevar al congreso una proposici√≥n no de ley para prohibir la especulaci√≥n con alimentos en pa√≠ses en desarrollo.

 

Y el decrecimiento‚Ķ bueno, digamos que en un sistema de producci√≥n y distribuci√≥n de alimentos descentralizado, basado en redes de solidaridad y confianza, de corta distancia, donde conoces a tus productores por el nombre, y el nombre de sus hijos, y has visto la tierra que te da de comer‚Ķ la especulaci√≥n de alimentos, simplemente, no tiene lugar, no podr√≠a haber esos mercados de futuros. ¬ŅQuieres ‚Äúseguridad alimentaria‚ÄĚ? ¬ŅQuieres acabar con el hambre?¬†Decrezcamos. Sin nuestro decrecimiento no ser√° posible.

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