Posted on febrero 16, 2012 in Decrecimiento, Econom√≠a, Ideas, Tiempo, Trabajo by mikiNo Comments »

El decrecimiento se va popularizando… cada vez es menos incre√≠ble concebir que este sistema no funciona, que este sistema no es posible, que este sistema es injusto… no s√≥lo es menos incre√≠ble, sino que es m√°s patente. Esta vez es en “la contra de la vanguardia”, donde abundan los art√≠culos interesantes, que encontramos una entrevista a Tim Jackson (autor de “Prosperidad sin crecimiento” y comisionado de Econom√≠a del Gobierno brit√°nico).

 

 

Y ya que estamos, os recomendamos tambi√©n un art√≠culo de sugerente t√≠tulo… “Trabajamos m√°s horas que un esclavo romano“. Y es que ¬Ņd√≥nde est√° el verdadero bienestar?

El grupo de medioambiente de Sol ha organizado un mercadillo gratis en √ďpera. Ven a compartir otras pautas de consumo, otras pautas de no consumo, otra manera de vivir la navidad… Reg√°late tiempo al no gastarte dinero que has ganado con tu tiempo de trabajo… regala el mensaje de que la segunda mano puede ser mejor que la primera… regala al planeta un peque√Īo respiro al no tener que gestionar cosas que est√°n de buen ver como residuo y al poder conservar m√°s recursos naturales y energ√≠a al no tener que producir y transportar algo nuevo y, probablemente, caduco. ¬°Viva la segunda mano! porque sabes que funciona, durante mucho tiempo…

 

No te esperamos… llega cuando quieras ūüėČ

 

 

 

 

Posted on diciembre 28, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Econom√≠a, Ideas, Trabajo by miki1 Comment »

El comercio justo sigue las mismas pautas de la agricultura ecol√≥gica. Empieza como un proyecto interesante, innovador en cierto modo, promovido por gente comprometida… y poco a poco siendo absorbido por la gran m√°quina del comercio que todo lo arrasa. Primero vino la certificaci√≥n oficial (privada, claro), luego vino la gran distribuci√≥n, que impone condiciones y precios a los productores. Como respuesta, vuelven a surgir alternativas m√°s coherentes y justas. Pero no corramos…

Los consumidores de comercio justo quiz√°s no se hayan parado a contestar ciertas preguntas como… ¬Ņc√≥mo es posible que algo tra√≠do de la otra punta del globo sea justo cuando para su transporte consumimos un hidrocarburo obtenido tan injustamente, con guerras, invasiones y muuuucho sufrimiento… y cuya combusti√≥n genera unas repercusiones devastadoras para pa√≠ses explotados, generando tantos refugiados medioambientales? No es una pregunta f√°cil de contestar, pero no por ello interesante de plantear. Otra posible ser√≠a… ¬Ņqu√© es m√°s justo, c√≥mprar productos con un sello de comercio justo o presionar a la uni√≥n europea para que no imponga (junto con la organizaci√≥n mundial del comercio) la apertura de los mercados de los pa√≠ses que queremos “ayudar”? Es decir, “abrir los mercados”, aunque suene justo y bonito, significa simplemente, dejar las puertas abiertas al saqueo de sus recursos, imponerles unas condiciones injustas a sus productores, sumi√©ndolos en la miseria… implica que el Estado local no pueda comprar los excedentes de producci√≥n de los peque√Īos productores para asegurar econ√≥micamente la producci√≥n interna (algo que en Europa hicimos en los ochenta y funcion√≥ “demasiado bien”).

 

Antes de contestar a estas preguntas es interesante ver el siguiente documental sobre el comercio justo, muy interesante. En él investigan el impacto que tiene el que las grandes distribuidoras hayan ingresado en el comercio justo. Es interesante no sólo por las implicaciones que tienen en el comercio justo, sino porque muchos procesos son aplicables al resto de productos. Es decir, que las mismas dinámicas que siguen con productores y distribuidores de comercio justo, las siguen con el resto de productores y distribuidores. El desequilibrio de poder tan grande que hay en la distribución de alimentos pone de relieve, todavía más, la importancia de establecer redes descentralizadas y lo más cortas posibles para la distribución de alimentos, por ejemplo, mediante grupos de consumo.

 

En el documental se plantean cu√°l de los modelos de comercio justo es mejor: el dominado por las grandes distribuidoras, el de los pioneros en el comercio justo que se tienen que plegar a las imposiciones de las grandes distribuidoras o el de un comercio m√°s justo pero mucho m√°s elitista en cuanto al precio final del producto. Quiz√°s falte una opci√≥n m√°s: productos como caf√©, cacao, t√©, az√ļcar… no son alimentos b√°sicos (de hecho muchos crean adicci√≥n) por lo que… ¬Ņ¬Ņrealmente los necesitamos?? ¬ŅNo ser√≠a mucho m√°s justo para todas que consumi√©ramos aqu√≠ y all√° productos de un comercio m√°s humano y local?

Posted on agosto 22, 2011 in Derechos, Econom√≠a, Ideas, Trabajo by miki2 Comments »

¬°Ni un d√≠a sin f√ļtbol! ¬°F√ļtbol de calidad internacional reconocida! ¬°La liga espa√Īola es la mejor liga del mundo! Pero… ¬Ņa qu√© precio?

 

Nuestra liga de f√ļtbol profesional nos ha obsequiado con un regalo excepcional, una oportunidad de oro para comprender cu√°l es la principal ra√≠z de un sistema econ√≥mico injusto a todas luces y con muchas sombras… Los futbolistas est√°n de huelga… Sus sensatas reivindicaciones laborales vienen motivadas por deudas, incumplimientos de contrato… pero, ¬Ņc√≥mo hemos llegado a esta situaci√≥n?

Es aparentemente sencillo: los equipos de f√ļtbol han convertido a este deporte en un lucrativo negocio que sigue, sin embargo, siendo un deporte de competici√≥n. Y es que estos equipos compiten entre ellos en un campo de f√ļtbol, y los equipos que mejores (que no necesariamente m√°s caros) jugadores y entrenadores tengan, tendr√°n m√°s probabilidades de ganar. As√≠, la presi√≥n por contratar a ciertos jugadores ha hecho que los sueldos de algunos deportistas “estrella” hayan adquirido proporciones desorbitadas… Ahora bien, ¬Ņqui√©n y c√≥mo se pagan esos salarios? Muy sencillo (aunque simplificado): los clubes de f√ļtbol pagan los salarios, que recaudan (con ping√ľes beneficios) de los derechos de transmisi√≥n de los partidos de f√ļtbol (as√≠ como de los derechos de imagen de los futbolistas) que pagan las cadenas de televisi√≥n, que sacan beneficio del dinero que recaudan de la publicidad que emiten por nuestras pantallas, pagado por empresas que hacen repercutir en el precio del producto en cuesti√≥n el precio de la publicidad. Es decir, que cada vez que compramos algunos productos, estamos pagando indirectamente unos sueldos monumentales a algunos futbolistas. Es decir, el dinero privado lo pagamos todos, de ah√≠ que la reivindicaci√≥n de un salario m√°ximo est√© plenamente justificada.

 

Ahora bien, esos salarios han de pasar primero por las arcas de los clubes de f√ļtbol, los cuales son tambi√©n empresas que han de maximizar beneficios para, en un futuro, tener jugadores m√°s caros (que no necesariamente mejores) para ganar m√°s competiciones, vender m√°s camisetas, ser m√°s famosos y cobrar m√°s derechos de imagen y derechos de transmisi√≥n… para en un futuro poder tener jugadores m√°s caros para ganar m√°s… bla, bla, bla… es correr para quedarse en el mismo sitio y, cuanto m√°s invierten los dem√°s equipos, m√°s has de invertir para no quedarte atr√°s. Esta necesidad imperiosa de maximizar beneficios ha empujado a los clubes a endeudarse, tanto con entidades bancarias como con los propios jugadores: necesidad de inversi√≥n, de acumulaci√≥n de capital. ¬ŅOs suena?

Peque√Īas econom√≠as en competici√≥n permanente, obligadas a acumular capital, maximizando beneficios a cualquier precio, incumpliendo contratos, renegociando convenios laborales a la baja, endeud√°ndose con los trabajodores y con las entidades bancarias (verdaderas beneficiarias de tal competici√≥n)… y es que no es sino la competici√≥n el fundamento √ļltimo de nuestro sistema econ√≥mico, motor y causa de todas nuestras desdichas sociales.

Posted on junio 26, 2011 in Bancos, Econom√≠a, Ideas, Pol√≠tica, Trabajo, Vivienda by mikiNo Comments »

Desde la d√©cada de los 80, la estrategia de acumulaci√≥n de capitales, de competir por tener m√°s beneficios que la competencia, ha ido aceler√°ndose… En los √ļltimos a√Īos, sin embargo, esta tendencia ha dejado de lado cualquier consideraci√≥n √©tica posible, dando lugar a la p√©rdida de clase media en las sociedades autodenominadas “avanzadas” (es decir, las que m√°s materias primas necesitan para mantener su nivel de consumo, las que m√°s contaminan en t√©rminos globales…). Vamos, que es como si en una carrera de ir dando saltos con los pies juntos cada vez los corredores fueran separando m√°s los pies hasta que todos vieron que el resto estaba empezando a correr y todos hayan acabado corriendo, a toda velocidad, y justificando su violaci√≥n de las normas del juego alegando que es necesario para ganar, que no hay otra alternativa, que hay que ser m√°s veloces que el resto, que los dem√°s dan pasos m√°s grandes y r√°pidos que nosotros y que no nos podemos quedar atr√°s. ¬ŅOs suena?

 

Ante la versi√≥n oficial que los pol√≠ticos y los economistas de tele y corbata repiten como un mantra, otros tienen otra visi√≥n de las cosas. El premiado documental Inside Job indaga sobre las causas de la crisis financiera: qui√©n, c√≥mo, por qu√©… Si quer√©is verlo s√≥lo ten√©is que instalar gratuitamente unos plug-ins, muy sencillo.

 

 

Aqu√≠, en Espa√Īa, aunque los paralelismos no sean perfectos, tambi√©n tenemos lo nuestro. Hemos elegido el v√≠deo de Espa√Īist√°n, no por su vocabulario, ni por su final sospechosamente eurocentrista, sino por la claridad de su explicaci√≥n.

Ambos v√≠deos se√Īalan claramente que la crisis financiera no es debida a la mala gesti√≥n de unos u otros pa√≠ses, sino a descarados intereses econ√≥micos de unos pocos y a la cobard√≠a y lamentable, si no ausente, √©tica de los que dicen representarnos. Ahora, tras el dinero concedido a las farmac√©uticas para comprar vacunas contra la gripe A, tras “rescatar” a la banca, tras sueldos vitalicios y m√ļltiples cargos y corruptelas varias… ¬Ņqui√©n se cree que los recortes sociales son necesarios? ¬°Basta de mentiras! Nuestra determinaci√≥n parte de tener la visi√≥n clara; nuestra fuerza, de la unidad.

¬°Saludos!
Este viernes 7 y sábado 8 se celebra en Madrid uno de los nodos del Foro Social Mundial (www.fsmmadrid.org). El FSM es un encuentro de personas a lo largo de todo el mundo que plantean una crítica al sistema actual, dominado por el capitalismo globalizado, y buscan un nuevo modo de vivir, más humano y menos materialista.


Pues resulta que DM va a participar con una ponencia, ah√≠ estaremos presentando nuestro nuevo proyecto, que ya est√° suficientemente maduro para salir al p√ļblico: el mapa de Madrid Decrecentista (
mapa.decrecemadrid.org). Para quien no lo conozca, este proyecto surgi√≥ hace ya un a√Īo y la idea es recopilar todas las iniciativas que hay en la Comunidad de Madrid que tengan relaci√≥n con el Decrecimiento y ese otro mundo posible que no s√≥lo so√Īamos, sino que queremos construir ya, aqu√≠ y ahora, y darles toda la difusi√≥n que podamos. Hay mucho m√°s que contar, pod√©is ver m√°s cosas en la propia p√°gina del mapa. El proyecto est√° reci√©n lanzado, y lo seguiremos desarrollando y ampliando. Por tanto, si conoces alguna alternativa poco conocida, echas de menos alguna que no hayamos subido o te apetece colaborar en el proyecto, ¬†estaremos encantados.

As√≠ que os invitamos a quienes quer√°is a pasaros por el Foro, a ver nuestra presentaci√≥n o cualquier otra actividad de los 10 ejes tem√°ticos. El programa completo de actividades no tiene desperdicio, la presentaci√≥n del mapa est√° en el Eje 2, dentro de “Rehuerta 2.0”. Como en cualquier actividad a la que asistimos, estaremos abiertos a conoceros, compartir dudas y certezas, proyectos e inquietudes, y si quer√©is conocer el colectivo, ser√° una oportunidad fant√°stica.

“El Decrecimiento no es recesi√≥n, ni regresi√≥n. Es el abandono del objetivo √ļnico del crecimiento por el crecimiento y sus consecuencias desastrosas para las personas y el medio ambiente”
Posted on abril 15, 2011 in Trabajo, Transici√≥n by mikiNo Comments »

Supongo que todos sab√©is qu√© es el efecto mariposa. En Parque Jur√°sico lo explicaban as√≠: una mariposa bate sus alas en Pek√≠n y en Nueva York llueve. Bueno, realmente es teor√≠a del caos, viene a decir que el variar lo m√°s m√≠nimo las condiciones iniciales de un experimento, puede tener efectos desproporcionados en su resultado. Y coloquialmente se aplica para decir que t√≥do est√° interrelacionado de una manera inesperada, citando a Morfeo en Matrix: “el destino al parecer no est√° carente de cierta iron√≠a”.

 

Así, los empleados de una fábrica de Nottingham van a tener vacaciones extraordinarias debido al terremoto de Japón.

Al final todo tiene sentido, no os cre√°is. Jap√≥n vivi√≥ hace poco un terremoto colosal. Seg√ļn algunos (he seleccionado el menos conspiranoico que he encontrado), debido al empleo del HAARP (que es como decir arpa en ingl√©s con la boca muy abierta). ¬ŅY qu√© es el HAARP? ¬ŅAcaso un disco de The Muse? Pues s√≠. Pero adem√°s es un juguetito con el que el ej√©rcito estadounidense puede mandar ondas a la ionosfera, que luego rebotan hacia el suelo. Aqu√≠ lo explican m√°s detenidamente. Con ello pueden hacer radioprospecciones buscando yacimientos de gas, petr√≥leo… pueden calentar el agua del oc√©ano y modificar tormentas, amplificarlas o provocar huracanes… y emitiendo una cantidad ingente de energ√≠a pueden incidir en ciertas capas terrestres, haciendo que se muevan como las cuerdas de un arpa, de ah√≠ su nombre. Si el pulso es sutil, el sonido que reciben es muy leve. Si el impulso es desmesurado, pueden romper la cuerda y provocar terremotos. As√≠, se ha asociado el HAARP a terremotos o tsunamis en Hait√≠, China, Indonesia, Jap√≥n… ligados a procesos pol√≠ticos de presi√≥n por parte de Estados Unidos. Obviamente la versi√≥n oficial lo niega. En cualquier caso podr√≠a ser una operaci√≥n a gran escala o una teor√≠a conspiranoica de dudosa base cient√≠fica.

 

Lo que aqu√≠ nos ata√Īe, es que el terremoto de Jap√≥n puso en evidencia el m√©todo de producci√≥n “justo a tiempo” o m√©todo Toyota, que b√°sicamente es adaptar la producci√≥n a la demanda en tiempo real. Y es que debido al terremoto de Jap√≥n, muchas f√°bricas tuvieron que cerrar, lo cual supone un respiro a la tierra y problemas graves a la poblaci√≥n japonesa en desempleo (que bien podr√≠an suponer una oportunidad √ļnica para cambiar su forma de vida). Y por echar m√°s le√Īa al fuego, nuestro estimado amigo Moodies se plantea ayudar a esta empresa en esta dif√≠cil situaci√≥n. Que nooo… lo que se plantea es bajar su calificaci√≥n.

 

Como un coche no se fabrica en un sitio, sino que cada componente se trae de un extremo del planeta, una catástrofe de tal magnitud como la de Japón afecta a toda la cadena de producción, que se ve obligada a reducir su producción. Para ello, esta semana santa en el Reino Unido, los empleados de las fábricas de Toyota tendrán más vacaciones, debido a que piezas importantes que son fabricadas en Japón no les llegan. Antes que Toyota lo hicieron Honda y Nissan.

 

Y es que los grandes aciertos de las grandes empresas merecen ser destacados: bajar la producción = más vacaciones para todos. No es que estas empresas hayan adoptado el decrecimiento por amor a la Humanidad, es que hoy por hoy no les ha quedado otro remedio. Cada vez serán más las empresas que, por unas razones u otras, tengan que reducir su producción. Serán sin duda un hervidero de ideas decrecentistas, una oportunidad para rescatar estrategias del mundo decadente y adaptarlas y reaprovecharlas para hacer un mundo diferente.

 

El destino, al parecer, no est√° carente de cierta iron√≠a…

Irlanda, Grecia, ahora Portugal‚Ķ dentro de poco Espa√Īa‚Ķ y todos los pa√≠ses de la uni√≥n europea est√°n pasando por procesos similares. Todos los ciudadanos enfrentan recortes, recortes en los puestos de trabajo, recortes en las prestaciones sanitarias, escolares, universitarias, de asistencia social‚Ķ unos ciudadanos protestan, otros se resignan. Son recortes necesarios, nos dicen, y tienen raz√≥n. Ahora explicaremos por qu√©.

 

Y es que cuando uno se encuentra inmerso en una Guerra económica, uno ha de producir más barato, renunciar a privilegios y vivir, como estamos, en tiempos de Guerra, porque todos competimos contra todos, competimos por cuotas de Mercado, por exportaciones e importaciones, por ver quién resulta más atractivo a los Mercados (es decir, ver quien vive peor para producir más barato). Y es que si estás en una Guerra:  o comes, o te acaban comiendo… Por eso estos recortes resultan necesarios, cuando uno está en Guerra, ha de renunciar a algunas cosas.

 

La resignaci√≥n es coherente, aunque inconsciente, llena de miedo, y poco inteligente. Las protestas… la mayor√≠a no son coherentes. Protestan por los recortes, pero no protestan por las causas de esos recortes, no protestan contra el sistema que les ha conducido a esa situaci√≥n. Protestan porque quieren crecimiento, un crecimiento m√°s social. Pero la √©poca del crecimiento y derroche ha pasado. Nos convencieron de entrar en esta Guerra prometi√©ndonos un gran bot√≠n, un American lifestyle, basado en los recursos de otros, que nos traer√≠a la felicidad. Los ricos se unieron para no competir entre ellos y poder mantener ese nivel de consumo. Pero ahora ‚Äúel enemigo‚ÄĚ (gente que quiere vivir en paz) se ha hecho m√°s fuerte. Ahora que pa√≠ses como China, India y Brasil se han establecido como potencias econ√≥micas con su campo hegem√≥nico, se acabaron las uniones de ricos contra pobres‚Ķ¬† ahora esa Guerra econ√≥mica que unos llaman Libre Mercado ha llegado hasta nuestras puertas y ha entrado en nuestras casas, en nuestras vidas. Y es que tenemos que plegarnos y humillarnos a las exigencias de los Mercados (y llevar una vida miserable) o pasar a jugar en la segunda divisi√≥n (llevando tambi√©n una vida miserable). El problema no son pues, nuestros ‚Äúenemigos‚ÄĚ, sino la Guerra en s√≠.

 

Este escrito no carece de tintes prof√©ticos o apocal√≠pticos, pero no deja de ser una narraci√≥n de la realidad. Lo vemos en la tele pero no le d√°bamos forma. Para nosotros est√° claro: el capitalismo es Guerra econ√≥mica, y la Guerra trae miseria, en la Guerra no hay vencedores, s√≥lo victimas‚Ķ. Durante d√©cadas hemos visto a las v√≠ctimas en los anuncios de campa√Īas humanitarias‚Ķ ahora las victimas empiezan a ser gente como nosotros, de clase media, con estudios y aparatos in√ļtiles que sirven para escuchar m√ļsica con auriculares, como los que tenemos nosotros. Ahora las victimas nos son m√°s familiares.

 

¬ŅAcaso no hay salida? ¬ŅAcaso hemos de resignarnos? En absoluto. Ya se ha dicho reiteradamente: decrecimiento o barbarie. Por desgracia estamos viendo que la barbarie que otrora distaba de nuestra rutina, se halla ahora inmersa en ella. Por suerte tambi√©n vemos que la gente empieza a despertar, a organizarse, empieza a empoderarse para salir de esta Guerra y abandonar esta est√ļpida forma de relacionarnos, esta competici√≥n que s√≥lo nos ha tra√≠do miseria: miseria para los pobres y miseria para los ricos.

 

Si quieres salir de esta Guerra‚Ķ as√≥ciate, j√ļntate con otros, consume productos locales, de agricultura ecol√≥gica, no compres productos producidos a miles de kil√≥metros simplemente porque sean m√°s baratos. Son m√°s baratos porque los productores han estado muy sacrificados y, a la larga, t√ļ tambi√©n tendr√°s que sacrificarte si quieres seguir produciendo. ‚ÄúPero son m√°s baratos‚Ä̂Ķ recuerda: lo barato sale caro. Si quieres ahorrar no te compres la √ļltima versi√≥n de esa cosa rara que hace luz y suena, si quieres ahorrar reutiliza, reaprovecha, conf√≥rmate con menos y descubrir√°s la alegr√≠a de la autosuficiencia, la abundancia que se halla en la simplicidad‚Ķ te hallar√°s en paz (econ√≥mica y medioambiental) con los otros y tambi√©n te hallar√°s en paz contigo mismo, pues el contentarse con poco es una de las claves de la felicidad [Ver traducci√≥n autom√°tica].

Posted on marzo 9, 2011 in Tiempo, Trabajo by procast1nad0r3 Comments »

Seg√ļn el informe ‚Äú21 horas‚ÄĚ, reducir la jornada laboral a 21 horas semanales puede ser la soluci√≥n a los principales retos de la sociedad actual, como el desempleo, el consumo excesivo, las emisiones de carbono o las desigualdades sociales y de g√©nero. √Čsta es la principal conclusi√≥n del informe “21 horas”, obra del think tank brit√°nico New Economics Foundation (NEF). Esta charla fue organizada por Deshazkundea.

 

Aquí está el enlace de la web del Lanzamiento del informe 21 horas que contiene los enlaces al propio documento.
Ya hay algunos partidos pol√≠ticos como Ecolo C√≥rdoba que propone implantar la jornada laboral de 21 horas en futuras ofertas de empleo p√ļblico en el Ayuntamiento y empresas municipales.
 


Charla celebrada en el Centro Cívico de La Bolsa en Bilbo el 17 de febrero de 2011

 


 


 


 


 

Posted on noviembre 19, 2010 in Tiempo, Trabajo by procast1nad0r3 Comments »

Hace unos d√≠as me top√© con un art√≠culo titulado “Recuperar el equilibrio de mercado” y me result√≥ bastante interesante. Es un resumen a vista de p√°jaro sobre las causas y efectos del hecho de modificar la jornada laboral. No tiene desperdicio.
 


 

De alguna manera habr√° que romper esta espiral en la que estamos inmersos. Cualquier cosa es preferible a que siga aumentando el n√ļmero de parados.

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