Bricolaje

No esperéis que la nueva casa venga con todas las comodidades -paredes pintadas, techos sin goteras, cables de electricidad, cañerías- dependiendo de la vejez y del tiempo que haya permanecido vacía estará en mejores o peores condiciones. En las casas abandonadas desde hace años es muy probable que toque hacer mucho trabajo para tener unos mínimos: limpiar, conseguir agua, solucionar problemas de la instalación eléctrica, etc. En general se puede rehabilitar casi cualquier casa, todo depende del número de personas y las ganas de trabajar. Como se necesita invertir mucho tiempo, energía y materiales en hacer el espacio habitable, a la hora de decidir entrar en una casa que necesite demasiadas obras, valorad el apoyo con el que contáis, la gente que realmente está dispuesta a echaros una mano.

Es recomendable avisar cuanto antes a algún colectivo de arquitectos o aparejadores solidarios para que comprueben el estado de techos, vigas y paredes, y así constatar que no existen deficiencias estructurales que puedan suponer un peligro. De todas formas, se puede empezar con la rehabilitación inmediatamente, limpiando, reparando y construyendo, es algo que motiva internamente y muestra hacia el exterior que os estáis tomando en serio lo de vivir en esa casa. Muchas tareas parecen más difíciles de lo que son, pero no desesperéis, podéis buscar manuales concretos, preguntar en los talleres y tiendas especializadas, buscar información en internet y pedir ayuda a otras okupas, hay compañerxs que tienen una sólida experiencia. Por vuestra parte, pensad en organizar una habitación como taller de herramientas y una vez la tengáis podéis compartir éstas con otras okupas del barrio.

En los diferentes apartados de bricokupa se comparten conocimientos y técnicas de electricidad, fontanería, carpintería, etc, útiles a la hora de hacer habitable vuestro nuevo hogar. También encontraréis la lista de las herramientas necesarias para cada tarea. Es imprescindible revisar las herramientas antes de comenzar el trabajo y asegurarse que están en buen estado. Disponer de un material óptimo ayudará a que la operación sea más segura y ágil, y nos evitará problemas y obstáculos. También es importante estudiar cada caso antes de comenzar, podría elaborarse algo así como un “proceso de fabricación” en el que enumerar los pasos a dar. Asimismo es importante poner atención en la seguridad básica para nosotrxs mismxs a la hora de estar trabajando.

Una de las cosas que debes tener en cuenta es que en cualquier casa okupada es fundamental tener un mínimo de seguridad que evite que la policía, el dueño o cualquier otro visitante indeseado se cuele dentro. Para ello debes revisar todos los accesos, asegurar bien la puerta, las ventanas o la puerta de la azotea si existe. Y para llevar a cabo las tareas que se describen en este apartado, siempre que podamos debemos organizar un pequeño dispositivo de vigilancia que nos permita poder esquivar cualquier patrulla que pase casualmente por la calle mientras trabajamos.

¡Manos a la obra!